Los minifundistas, los propietarios de bosques familiares y las comunidades forestales de todo el mundo son actores esenciales para la gestión responsable de los bosques. Casi la mitad de los bosques de Europa pertenecen a propietarios privados que a menudo gestionan parcelas muy pequeñas.

Sin embargo, los pequeños propietarios suelen enfrentarse a multitud de problemas para cumplir los requisitos de los procesos y estándares de certificación de FSC. En 2004 se definió una categoría específica para la certificación FSC destinada a los bosques pequeños y con una gestión de baja intensidad (Small and Low-Intensity Managed Forests, SLIMF) y desde entonces se benefician de procedimientos de auditoría más acordes a sus características.

A pesar de la implantación de procedimientos específicos para SLIMF, que se han adaptado a muchos Estándares Nacionales de FSC, los problemas no se han solucionado. Algunos pequeños propietarios carecen de los recursos necesarios para cumplir los Principios y Criterios de FSC, otros necesitan ayuda para traducir los tecnicismos de los informes de auditoría o los requisitos de gestión forestal. Quizás decidan buscar formación técnica por su cuenta, pero los cursos profesionales pueden resultar caros y no siempre se imparten a nivel local.


Aunque la certificación FSC permite a los productores acceder a precios más altos por su madera y productos, a las empresas más pequeñas les resulta más difícil obtener financiación para sus inversiones debido a que su tamaño aumenta el riesgo. Asimismo, los pequeños propietarios pueden tener dificultades para acceder a los mercados y establecer compromisos a largo plazo con los compradores.


Por estas razones FSC lanza esta nueva financiación.


Más información a través de Joachim o la Oficina Nacional en Madrid.

Joachim Meier-Dörnberg
[/b]SmallholderSupport Project Manager[b] FSC Global Development GmbH
j.meier-doernberg@fsc.org